美容・健康・ダイエット Feed

2015年2月26日 (木)

Consejos saludables

Cuando aquí la dieta Dukan fue la dieta milagro de 2011, en Francia, ya hacía años que la conocían. La encuesta "Dukan, te aprendido?" (Dukan, y después qué?), Publicada en la revista Obésité, preguntó a casi 5000 personas, que lo habían seguido, cuál había sido la evolución de su peso a corto, medio y largo plazo.

El 80% de las personas habían recuperado el peso perdido, algunas, incluso, pesaban más que antes de comenzar la dieta Dukan. El tiempo para recuperar los kilos perdidos variaba entre los encuestados:

    El 48% de las personas encuestadas la han recuperado en 1 año.
    El 80% de las personas, a los 4 años de haber seguido la dieta Dukan, pesaban igual, o más, que antes de comenzarla.

Además de derrochar nuestro esfuerzo y nuestro dinero y de no conseguir adelgazar, la dieta Dukan:

    Provocó sentimiento de culpabilidad en el 60% de las personas encuestadas, que cuando se les preguntaba a los que atribuían la recuperación del peso perdido, respondían que había sido culpa suya, que no habían conseguido llegar a la fase de estabilización que preconizaba la dieta Dukan.
    Produce una sobrecarga renal y hepática considerable, al tratarse de una dieta hiperproteica, poniendo en peligro la salud, tal y como se recoge en la web de NAOS (Estrategia para la Nutrición, Actividad física y la prevención de la Obesidad de la Organización Mundial de la Salud).

Comesano

Las dietas milagro imponen restricciones calóricas severas que, generalmente, conllevan también carencias de vitaminas y de minerales, graves alteraciones metabólicas, monotonía alimentaria que las hace insostenibles en el tiempo y ponen en peligro tu salud. Por otra parte, las dietas milagro favorecen una recuperación muy rápida del peso perdido cuando se abandona el régimen, provocando el llamado efecto 'yo-yo'.

Cuando dejé de fumar, me engordar casi 20 kilos. He conseguido adelgazar 18 kilos; no ha sido fácil, pero lo estoy consiguiendo, he descubierto el truco!

La diabetes tipo 2 es un problema de salud a nivel mundial atribuible, en muchos casos, a la alimentación, el sedentarismo y otros hábitos poco saludables.
Hay 11 trucos que te pueden ayudar a cerrarle el paso, que nos síntesis son: mantener tu peso, adoptar una buena alimentación, practicar un estilo de vida saludable y moverte. Estos 11 trucos son:

    Incrementa la proporción de frutas y verduras en tu dieta, 5 variedades al día es una buena proporción, cómete las fugas en bocado redondo, el zumo de fruta NO es tan saludable.
    Adopta los cereales integrales y las legumbres: el pan integral, el arroz de grano entero ...
    Para beber, elige el agua. Las bebidas comerciales de jugos y refrescos no te interesan.
    Aumenta los platos de pescado, si es azul, aún mejor, y disminuye los platos de carne.


    Utiliza el aceite de oliva para cocinar y para aliñar.
    Reduce los lácteos de tu dieta. De postre, es mejor una fruta fresca en bocado redondo que un lácteo.


    Minimiza la sal, descubrirás un universo de sabores. También puedes optar por aliñar con hierbas aromáticas.
    Adquiere hábitos de estilo de vida saludables.

2014年10月22日 (水)

Comida y hambre

Cuando comenzó a alimentarse de otra manera del factor quema grasa , se dio cuenta de por qué ni siquiera resolviendo sus problemas había cambiado sus hábitos de alimentación pudiendo decir celulitis nunca mas . Comprendió que, tras años de regímenes, se había desconectado comple­tamente de la necesidad natural de comer. Norma aprendió, como lo aprenderá usted en el curso de este libro, que los problemas de la comida se resuelven de una sola manera. La alimentación llevada a cabo en la forma que describiremos más adelante, va más allá de su comprensión y afronta los problemas vinculados con la tranquilidad, que son los que dan origen a la sobrealimentación.

Crear tus Propias DIETAS.- de Como Hacerlo
YouTube: Crear tus Propias DIETAS.- de Como Hacerlo

Hay consumidores compulsivos de muy distinta especie. Se presentan con toda una variedad de problemas y con distintos grados de lo que podría considerarse salud mental. Sin embargo, no obstante sus diferencias, poseen algunos factores en común. Primero, comparten un modo particular de tratar la ansiedad: se aferran a la comida con el factor quema grasa . Luego, comparten las consecuencias de tratar la ansiedad de esta manera. Después de años de comer compulsivamente y de seguir dietas en forma crónica, se han desconectado de la experiencia de comer cuando se tiene hambre. Como vemos, la falta de experiencia básica de sentir hambre y sentirse alimentado que sufren los consumidores compulsivos consti­tuye el núcleo del problema. Pero también ahí está la solu­ción con lo de celulitis nunca mas .

LA CURA — LA RELACION HAMBRE/ALIMENTO
Proponemos que los consumidores compulsivos comien­cen su propia curación y reparen el daño que ha ocasionado su adicción a la comida; deben volver a relacionar alimento y hambre. Cuando logran hacerlo, se produce un mayor impacto sobre sus problemas vinculados con la tranquilidad y, como resultado, tienen menos necesidad de recurrir a la comida para calmar la ansiedad. Cuando logran vencer su adicción a la comida, también pierden peso. Veamos cómo funciona esto.

Nacemos sabiendo comer. Sentimos hambre, lloramos y nos alimentan. Mediante infinitas secuencias de sentir hambre y recibir alimento, tomamos contacto con el mundo y aprendemos que éste satisface nuestras necesidades con seguridad. Muy pronto en la vida, la alimentación y la calma están indisolublemente ligadas. Los niños hambrientos sienten pánico, y cuando el mundo responde a su pánico con alimento, se calman. La experiencia de la alimentación se halla en el centro de miles de interacciones e impresiones que contribuyen a nuestra sensación de seguridad.

Ensalada

A lo largo de la vida, alimentarse en respuesta al hambre significa nutrirse tanto física como psicológicamente como se trata en el factor quema grasa como se dice en la web factorquemagrasa. Los consumidores no compulsivos se alimentan cuando tienen hambre, varias veces por día. Y cada vez que lo hacen están conmemorando y reforzando la experiencia de haberse sentido protegidos en la niñez sin concocer la obra declulitis nunca mas desde la  web celulitisnuncamas. Se están demostrando, de esta manera tan sencilla, que están en armonía con sus necesidades.

La situación de los consumidores compulsivos es total­mente distinta. Ellos no gozan de la experiencia diaria de cuidarse a sí mismos mediante la alimentación para mitigar el hambre. Su problema —emplear la comida para calmar la ansiedad— los ha conducido a considerar la comida fuera del contexto original de la alimentación. La solución elegida —el régimen— los ha desconectado aun más de la necesidad natural de comer. Usan la comida como un símbolo de la protección que experimentaron de niños, con la esperanza de que los calme también de adultos.

2014年10月 7日 (火)

Necesidades energeticas en ayuno

Grande, ya lo vimos, lo explicaba diciendo que, por un lado, hay una disminución de las necesidades de energía de mantenimiento. Es decir, hay un descenso en el meta­bolismo basal. Por otra parte, la actividad física es la que más se reduce en el ayuno, porque la persona hambrienta tiene aversión a emprender cualquier actividad.


Los cálculos que se han hecho en el laboratorio indi­can que la adaptación a la restricción calórica parcial de­penden en un 40 % de la reducción de metabolismo ba­sal, y en un 60 % de la reducción de la actividad física espontánea. De manera que podemos ya extraer otra con­clusión: si se quiere reducir peso, los pacientes deben seguir con su actividad física normal.


YouTube:



Midiendo la eliminación urinaria de nitrógeno y el ba­lance de carbono en las heces, la orina y la respiración como en http://www.taringa.net/elportentoso, se pudo demostrar que aproximadamente el 80 % de la ener­gía se obtiene de la oxidación de grasas y el resto de la oxidación de proteínas. Pero no todo lo que pierde el or­ganismo durante un período de privación de alimentos son hidratos, grasas o proteínas. Hay también una considera­ble pérdida de agua.


De hecho, en los soldados de la experiencia de nues­tro laboratorio pudimos comprobar la composición del peso perdido en distintos momentos. Los primeros tres días, la pérdida de peso era notable, del orden de 0,8 kg, pero estaba compuesta en un 70 % de agua y un 19 % de grasa. Al final del experimento la pérdida de peso se reducía a 0,1 kg, pero la grasa constituía el 80 %, y el 15 % de proteínas, sin pérdida neta de agua. Cuando una persona quiere perder peso, o sea, grasa, no le resuelve nada perder agua, que tiene otros efectos muy poco de­seables. Combinar, pues, la privación de alimentos con la privación de agua es un riesgo.

(Ver el capítulo del metabolismo del agua.)
Cómo se alimenta el cerebro en el ayuno
Grande, que como hemos visto estudió a fondo el me­tabolismo del cerebro, se hacía en este punto una pregun­ta: en ayuno, o en un régimen hipocalórico -en que no se suelen ingerir hidratos de carbono- los órganos que se ali­mentan exclusivamente de glucosa (que no se ingiere), ¿cómo la obtienen? Por ejemplo, el cerebro, la retina, los glóbulos rojos...

Limalimon



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La clave está -decía Grande- en la glucogénesis, que nos permite elaborar glucosa a partir de la proporción carbónica de los aminoácidos que constituyen las proteí­nas. El problema está en establecer qué cantidad de glu­cosa podemos fabricar en el ayuno absoluto. Pues bien, teniendo en cuenta que podemos medir el nitrógeno por la orina, podemos calcular sin dificultades cuál es la can­tidad de proteínas que se están transformando, y por tan­to, de manera aproximada, cuál es la cantidad de azúcar que el organismo puede formar a partir de esas proteínas. Pero, claro, el cerebro necesita alrededor de 140 g de glu­cosa al día. Y esa transformación de que hablamos no produce tanto. ¿Cómo se alimenta, pues, el cerebro? La clave nos la han brindado esos seres extraordinariamen­te obesos que se han prestado al ayuno absoluto con ob­jeto de perder peso. En ellos se ha comprobado que el cerebro puede consumir cierta cantidad de cuerpos cetónicos, que son el producto intermedio de la oxidación de las grasas en nuestro organismo. Se sabía, desde hace tiempo, que en el cerebro existen enzimas capaces de oxi­dar los cuerpos cetónicos, pero no había constancia de que esta oxidación se llevara a cabo en el cerebro de una persona.

2014年8月26日 (火)

Rebajar hidratos de carbono

En otros tres ejemplos recientes tampoco se reba­jaron suficientemente los hidratos de carbono y,para seguir quemando y gozando  por ello, obtuvieron una ventaja metabólica muy restringida. Pero habría que destacar dos cosas: primero, en todos los casos el grupo que consumió menos hidratos de carbono perdió más peso que el que consumió más —los estudios que avalan lo contrario son, créame, más extraños que un elefante rosa—; segundo, en dos de los estudios, los fac­tores de riesgo de enfermedad cardiovascular mejoraron de forma significativa, pero sólo en los sujetos que ingi­rieron una baja proporción de hidratos de carbono; las personas que tuvieron un alto aporte de hidratos de car­bono no registraron mejoras destacadas en sus indicado­res de salud con el sistema venus .

Ahora sólo me queda revelarle un último estudio que, ése sí, fue una bomba. Se publicó en el Journal of Adolescent Health en el año 2000 y se realizó entre un grupo de adolescentes obesos que siguieron una dieta limitada en hidratos de carbono sin restricción alguna de calorías durante tres meses y seguir quemando y gozando , y que fueron sometidos a una estricta supervisión durante todo el período. La dieta se había diseñado a partir del método nutricional Atkins o del sistema venus . Este grupo se comparó con otro sometido a una dieta pobre en grasas.

Como Perder Grasa del Estomago. Dieta párrafo Abdomen Plano
YouTube: Como Perder Grasa del Estomago. Dieta párrafo Abdomen Plano

¿Los resultados? Como era de esperar, los adolescen­tes perdieron mucho más peso con la dieta limitada en hi­dratos de carbono que con la dieta pobre en grasas. Los resultados escritos indicaban que al final del período, los adolescentes que limitaron los hidratos de carbono habían consumido un promedio de 1.830 calorías diarias, mientras que los del otro grupo tomaron 1.100 calorías al día. El grupo que restringió los hidratos de carbono per­dió una media de 9,8 kg, mientras que el grupo que con­troló la ingestión de grasas perdió una media de 4,1 kg;

emás, el índice de masa corporal de los individuos que bían seguido la dieta baja en hidratos de carbono era toejor en comparación con el que presentaban quienes se habían sometido a la dieta baja en grasas.10
Conforme se hace más frecuente este tipo de estu­cos, la oposición al método nutricional de hidratos de bono limitados debería de haber sido menor de lo ue lo ha sido en los últimos años para poder seguir quemando y gozando .


La ventaja metabólica en acción
Quizás ahora comprenda usted por qué Harry onberg, el paciente que mencioné , pudo perder 22 kg en tres meses siguiendo una dieta que incluía abundantes alimentos ricos en nutrientes y altos en calorías. Y lo hizo, a pesar de que durante los es años anteriores había ganado 31 kg con una dieta pobre en grasas. Esto no contradice a la razón, sino que es un ejemplo de la ventaja metabólica.
Cuando analice los menús de Harry, se dará cuenta de que con Atkins consumió sólo 200 calorías menos de promedio que con la dieta baja en grasas, pero pasó de ganar 226 g de peso a perder casi 1,8 kg a la semana.


La ventaja metabólica del sistema venus  reside ahí. No se puede dis­frazar, ocultar, meter bajo el agua ni negar.